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Las estrellas sangrientas

Hace miles de años la humanidad colonizó las estrellas, pero no las que siempre había visto. Transportados por un agujero de gusano, los primeros exploradores humanos llegaron a una galaxia tan lejana de la Vía Láctea que era del todo desconocida para la humanidad. Dejando atrás todo cuanto conocían, los valientes exploradores y colonos se lanzaron a explorar estas nuevas estrellas. Pasaron primero los siglos y después los milenios; los estados se alzaron y cayeron. Se encontraron con otras especies, algunas tan avanzadas como los humanos, otras apenas rozando el nivel de sapiencia. Al final se desató una enorme guerra, en  donde se utilizó la mayor maquinaria bélica conocida hasta la fecha, cambiando todo el aspecto (ya fuera político, cultural o incluso social) de la galaxia. Para la posteridad este conflicto pasaría a conocerse como la Gran Guerra. Y hay que dar gracias a que no se haya vivido nada remotamente parecido desde aquel entonces. De entre sus ruinas surgieron buena parte de los estados que  hoy existen en la galaxia, como el Arcontado Graxiano, las Repúblicas de Esvere o el Reino Unificado. En cuanto a la humanidad… gran parte de ella se unió a un joven idealista que, años después, acabaría por fundar el Señorío Solar. Durante décadas todas estas facciones se han expandido entre los restos calcinados dejados por la Gran Guerra, algunas con más éxito que otras. En este contexto se sitúa nuestra aventura, en un cúmulo de sectores estelares conocidos como las Estrellas Sangrientas.

Las Estrellas Sangrientas son una zona que, en el pasado, ocupaba un lugar fronterizo entre las enormes facciones que pugnaron por el poder durante la Gran Guerra. Sufrió mucho durante el  conflicto, pero en cuanto la guerra se recrudeció en otros frentes la zona fue progresivamente abandonada, convirtiéndose en un refugio de desplazados, rebeldes, vencidos y conspiradores. Al  finalizar la guerra nadie hizo nada por reclamar el lugar, por lo que poco a poco fueron surgiendo pequeñas tiranías y estados fallidos, muchos de los cuales apenas duraban unos pocos meses. Hoy en día, las Estrellas Sangrientas no solo están tan mal como siempre, sino peor. Algunas facciones han volcado su mirada en ellas, esperando encontrar algo de valor en esta región tan turbulenta. Por ahora ninguna se ha planteado una invasión a gran escala… Pero quién sabe qué pasará en el futuro.

Y en este contexto es donde empiezan los personajes sus aventuras.

 

Pronto, muy pronto, en una tienda muy cercana: Los fosos de Zal-Astar.