
«También has de tener en cuenta que otra cosa: siempre es buena idea que la magia o tecnología no sean ilimitadas. Si lo son, te verás en la obligación de arreglarlo todo con un Deus ex machina y eso no te conviene. Los protagonistas no deberían ser todopoderosos gracias a la magia.
En realidad, los inconvenientes de la magia (como veremos al hablar de la segunda ley de Sanderson en este mismo capítulo) pueden hacer que tu mundo sea más interesante.
Ve más allá de las ventajas que ofrece tu idea al mundo. Piensa de qué maneras podría esa idea convertirse en un problema. Eso hará que tu concepto tenga mucha más vida.
Frederic Pohl (de quien te recomiendo que leas su saga de los Heechee) escribió lo siguiente: «Una buena historia de ciencia-ficción debería predecir, no ya el automóvil, sino los atascos de tráfico»
De eso se trata. Con un poco de imaginación, casi cualquiera puede predecir los automóviles. Es muy fácil pensar en las cosas buenas de la tecnología (o magia). Pero todo cambio en una sociedad produce igualmente efectos negativos. Si los olvidamos, nuestro mundo será irreal.
Así que también dedícale tiempo a los atascos.»
La campaña para financiar Los mundos que escribes está a punto de finalizar. Gracias a 119 de vosotros podremos poner en el mercado un libro que realmente nos hace mucha ilusión, un libro que explica los rudimentos de la creación literaria, enfocado especialmente a jóvenes escritores con ganas de mejorar su técnica. Podéis verla aquí, y si os parece que el proyecto lo merece, no dudéis en darle más publicidadpor vuestras redes sociales ¡toda ayuda es poca!
