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Nueva etapa para HT Publishers

Hola buenas gentes que soléis seguir nuestras aventuras y desventuras.

Este artículo es el más personal que he escrito nunca en esta web así que, aunque todos nuestros artículos van firmados, me gustaría destacar de una forma más clara que soy Tiberio y estoy escribiendo esto ahora mismo 🙂

Algunas veces he contado que esta aventura surgió al encontrarme de pronto en el paro, tras pasarme varios años en la construcción. Mi formación no había estado orientada hacia ese destino, yo estudié Historia, pero me tuve que «reinventar» buscando una profesión que me permitiera una vida medianamente digna. Con la llegada de la crisis que todos conocisteis, y viendo que mi nueva profesión también parecía agotada, pensé que me tenía que reinventar de nuevo y… decidí intentar lanzarme al que siempre había mi sueño, esta editorial. Conté entonces con la ayuda de la que era mi pareja, como sabéis luego ella se acabó marchando y otros locos se unieron a mi aventura: Alfonso, Fito, Pablo y, claro está, mi maravillosa Belth.

El plan siempre fue muy sencillo, conseguir una empresa que tuviera suficiente capacidad como para poder mantenernos a todos, aunque fuera ganando menos dinero del que podríamos conseguir en otros sitios. Esto último no era algo que nos importara realmente, para nosotros era más importante trabajar en algo que amáramos que la cantidad de dinero que consiguiéramos.

De esto hace ya casi cinco años, cinco años fantásticos en muchos sentidos en los cuales hemos aprendido muchísimas cosas y, creo, hemos pasado de ser una editorial muy fresca pero amateur a ser algo mucho más profesional. Siguiendo las míticas analogías de Ars Magica, hemos dejado de ser una editorial de primavera y nos acercamos a nuestro verano.

Pero, mientras tanto, hemos ido agotando nuestros ahorros y los planes de contingencia que habíamos pensado para aguantar este tiempo. Y sin embargo, la editorial no ha alcanzado todavía la rentabilidad que hubiéramos necesitado para poder vivir de ella. Por medio se han producido muchos experimentos e intentos más o menos acertados para darnos un pequeño empujón económico, desde Callejón Dragón hasta Screenplay.

No os alarméis, no es que la editorial esté vendiendo poco, sus cifras son buenas, estamos vendiendo más que nunca. Es probable que solo necesitemos más tiempo. Es posible que, simplemente, hayamos esperado demasiado de ella.  Pero durante el último año hemos entrado en una dinámica muy peligrosa, tratando de correr cada vez más rápido para no caernos. Screenplay formaba parte de esta tendencia, necesitábamos que el proyecto funcionara, pero necesitábamos que lo hiciera sin exgirnos un gran coste ni en dinero ni en tiempo. Como sabéis, no ha sido posible. ¿Tendríamos opciones para seguir corriendo? sin duda, sí. Por ejemplo, cada vez vendemos menos en nuestra página on line, algo lógico si tenemos en cuenta que cada vez vendemos más en tiendas. Y, claro, nosotros ganamos más dinero vendiendo de forma directa ¿podríamos aplicar políticas que dificultaran a las tiendas el acceso a nuestros productos? pues sí, podríamos, sería fácil de hecho. Pero ¿queremos hacerlo?

Cuando estás metido en esta tendencia, cuando la vida te empuja a correr cada día más rápido para no caerte, es muy fácil dejarte atrapar, pensar siempre en el mañana y nunca en el pasdo mañana. Dedicarte tanto a lo urgente que olvidas lo importante. Nosotros no hemos querido seguir por ese camino. Ha llegado el momento en el que hemos decidido que vamos a parar. Vamos a dejar de avanzar en una espiral que probablemente nos acabaría llevando a terrenos que no nos gustan. En otras palabras, haciendo un resumen rápido, hemos decidido dejar de esperar que la editorial, a corto plazo, pudiera mantenernos. Y eso implica que nos hemos puesto a buscar otras formas de ganarnos la vida. Y eso, lógicamente, se está empezando a notar (y se va a notar más) en la editorial.

¿Creemos en HTP? muchísimo. Estamos muy orgullosos de lo conseguido, y creemos que podemos conseguir mucho más. Pero para poder vivir necesitamos unos ingresos que ahora mismo HTP no puede proporcionar. Por lo tanto, a partir de ahora HTP va a ser algo a lo que nos dediquemos en nuestro tiempo libre, y pensamos darle mucha caña. Pero, no os sorprenda ver que las cosas empiezan a ir más lentas.

¿Esto se va a notar en las líneas? sí, por supuesto. ¿Quiere decir que algún proyecto esté en peligro? no. Ninguno. Vamos a publicar todo lo que os hemos dicho que vamos a publicar. Simplemente, todas nuestras previsiones temporales, todas nuestras fechas, pasan a ser «cuando podamos».

Y creo que será así hasta que consigamos tener un sueldo de HTP. Sinceramente, creo que eso es algo que va a suceder. Pero también creo que es algo a lo que todavía le faltan unos años.

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Campañas militares

Las campañas militares pueden parecer engañósamente fáciles de gestionar por parte del DJ; al fin y al cabo, en ellas existen personas con autoridad que le dicen a los PJ lo que tienen que hacer y qué misiones deben aceptar. Ningún otro tipo de campaña de rol tiene un gancho de aventura tan fácil de gestionar.

Y sin embargo, esta virtud puede convertirse en una pesada carga. Una parte importante de nuestra diversión a la hora de jugar a rol se basa en la sensación de libertad. Si los jugadores se sienten constreñidos por las circunstancias, si el «ambiente militar» les resulta opresivo, generarás frustración y no es para eso para lo que nos sentamos a jugar.
Dentro del ambiente militar es importante que consigas darle una cierta libertad a los jugadores. Si notas que les falta algo de interacción social, podéis interpretar un día de permiso. Cuando veas que les frustra algún oficial autoritario, puedes facilitarles alguna pequeña forma de venganza, sutiles humillaciones que puedan solventarse sin acabar ante una corte marcial.

Campañas de infantería

El resto de unidades se refiere a los escuadrones de infantería como «las cucarachas», pues viven pegados al suelo. La Armada de la R.F.P. Está unificada en una sola entidad, pero no puede decirse lo mismo de las fuerzas de superficie que dependen, cada una de ellas, de su propio mundo de origen. Cada uno de los ejércitos de cada planeta tiene su propio uniforme, su propia jerarquía y, a veces, incluso su propio armamento.
Podría parecer que las misiones de estos escuadrones se limitan a la protección de una posición… o la conquista de otra. Pero no hay nada más lejos de la realidad. La infantería es la parte del ejército que tiene más relación con la población civil y eso puede proporcionar infinidad de aventuras. Muchas veces recaen sobre la sacrificada infantería realizar tareas policiales o de protección civil, incluyendo operaciones de rescate, traslado de heridos o lucha contra el fuego.

Un tipo especial de de infantería es la denominada «infantería de a bordo». Se trata de cuerpos especializados en la defensa de las grandes naves contra los posibles abordajes enemigos. Estas unidades también son destinadas a la superficie planetaria con cierta facilidad, según las necesidades bélicas del momento. También muchas veces se embarca en las naves infantería convencional, ya sea porque no se dispone de suficientes especialistas o porque es necesario transportarla a otro lugar. Cuando se utilizan las naves para este propósito, se suele tener cuidado con la seguridad de las tropas: su bienestar o comodidad son siempre secundarias.
Teniendo todo esto en cuenta, las campañas de infantería pueden ser increíblemente variadas. Cada operación militar, incluso si sobre el papel es igual que la anterior, debería tener sus propios factores sorpresa únicos. Estos sucesos a veces serán favorables para los personajes y, en otros, desfavorables. Premia a tus jugadores por haber defendido con éxito una posición y luego haz llegar la orden de abandonarla porque un sector entero del frente se ha derrumbado, anulando los efectos de su heroísmo. No lo hagas muy a menudo, o se sentirán frustrados, sin embargo. La idea es dar la sensación a los jugadores de que ellos tienen un peso importante en las distintas batallas, que su esfuerzo vale para algo, pero tampoco debe parecer que toda la guerra gira en torno a ellos.

Campañas de sanitarios

Como la infantería, cada planeta y ejército tiene sus propios cuerpos de sanitarios. Estas unidades son una parte fundamental de la propaganda de la R.F.P. que siempre les coloca como un ejemplo de lo que denominan la superioridad moral de la humanidad frente a los verrianos. No es en vano, pues los insectoides son famosos por rematar a sus compañeros cuando son heridos, incluso en pleno combate, una actitud que ha sido publicitada y magnificada por los medios republicanos con la intención de demostrar hasta qué punto el enemigo es cruel, despiadado, estúpido y digno de la erradicación.

En contraposición, la R.F.P. hace lo que puede por sus heridos. Se entrena a los cuerpos sanitarios para que puedan llegar hasta los heridos, conseguir evacuarlos o, cuando es imposible, tratarlos sobre el mismo terreno; conseguir los medicamentos necesarios en el terreno cuando escaseen, etc. Es posible que los sanitarios sean los tipos más valientes de todo el ejército… y también los más chiflados.

Las campañas de sanitarios suelen centrarse en los enfermeros destinados al propio frente, aquellos que atienden a los soldados en el mismo campo de batalla o deben trasladarlos al hospital de campaña más cercano. En esta labor, los sanitarios no suelen andarse con tonterías, inyectando gran cantidad de químicos al paciente con la intención de mantenerlo con vida y, si es necesario cortar algún miembro, se le corta sin mucha ceremonia. ¡Ya le harán crecer otro nuevo en el hospital! En ciertas ocasiones, los sanitarios militares deben ocuparse también de la asistencia a la población civil, cuya situación, en esos casos suele ser desesperada.

Campañas de pilotos

La mayor parte de los pilotos suelen vivir en grandes naves espaciales, sufriendo la fiebre de cabina y metiéndose en continuas peleas con los miembros de la infantería de a bordo. Una campaña de pilotos, probablemente, empezará todas las aventuras con un «han pasado varias semanas desde la última aventura cuando…». Otras veces, se destina a los pilotos a la superficie de un planeta, desarrollando el mismo tipo de aventuras que la infantería más convencional, con la salvedad de que acudirán al campo de batalla en sus vehículos. En ocasiones, incluso, los pilotos deben realizar tareas policiales y de guarnición en alguna base orbital de carácter comercial o científica.

Campañas de grupos exo

Los cuerpos de élite del ejército de la R.F.P. se envían a aquellas misiones donde el éxito es imprescindible. En este aspecto no se trata de que sean misiones suicidas; de hecho los grupos exo se consideran un recurso muy valioso que no debe desperdiciarse a la ligera. No se recurre a ellos cuando hay altas posibilidades de morir, se recurre a ellos cuando se necesita un trabajo bien hecho.

Las operaciones exo son siempre misiones delicadas. Quizás se deba a que va a hacer falta un cierto tacto diplomático, o quizás haya que infiltrarse en alguna posición enemiga complicada. El motivo exacto depende de las circunstancias pero, a diferencia de las misiones que se encargan a la infantería, cuyas órdenes tienden a ser más bien simples («asaltad la fortificación de esa colina»), las operaciones exo suelen ser mucho más elaboradas y complicadas («entrad en la fortificación de esa colina y contactar allí con un agente doble, mientras hacéis estallar estos explosivos como distracción».

 

 

Exo: 2933. Muy pronto.