Publicado el

¡Arrancamos la preventa de Dragón rampante!

Dragón rampante es un wargame de escaramuzas fantásticas en el que podrás dar uso a todas esas miniaturas que tienes por casa y que no utilizas por no complicarte la vida con reglamentos mucho más complejos y difíciles de llevar a mesa.

Dragón rampante utiliza el aclamado sistema de León rampante, transportándolo a mundos de fantasía. No es necesario tener León rampante (ni ningún otro libro) para disfrutar de Dragón rampante.

La preventa se inicia hoy, 27 de septiembre de 2019, y finalizará cuando nos llegue el libro a nuestros almacenes, algo que probablemente sucederá a mediados de octubre.

Dragón Rampante

Físico + digital (14,95€)

Solo digital (9,95€)

No importa si eres un innombrable señor oscuro que pretende conquistar el mundo conocido, un campeón de la luz, bastión contra las fuerzas de las tinieblas o un bárbaro del norte luchando contra quienes reclaman un trono robado, Dragón rampante te permitirá llevar todas esas batallas a tu mesa de juego. Diseñado a partir del popular reglamento León rampante, Dragón rampante es un juego totalmente independiente, capaz de recrear batallas fantásticas similares a las que aparecen en la ficción. Aquí encontrarás escenarios, listas de ejércitos y completas reglas para monstruos y magia, capaces de otorgar a los jugadores la oportunidad de llevar desde levantiscas bandas de guerra orcas a ejércitos de los muertos, disfrutar de campañas en mundos antediluvianos como caudillos de una tribu bárbara o aprovecharos del poder de los demonios invocados mediante la hechicería más oscura. Independientemente de las unidades que reclutes, habrás de desplegarlas con sabiduría, pues estas no siempre seguirán tus órdenes, y el liderazgo y la planificación serán tan importantes en el campo de batalla como la fuerza de un caudillo troll o el poder arcano de un archimago.

Publicado el

Preventa de León rampante

Tu líder puede retar en duelo al líder oponente cuando ambas miniaturas están a 12’’ o menos entre sí al comienzo de tu fase de activación y la unidad de la que es parte tu líder no está maltrecha. Solo puedes hacer un reto por partida.
Si retas al líder oponente, la unidad de tu propio líder no podrá realizar cargas descontroladas o recibir órdenes específicas durante el resto de la fase de activación (pero sí reagruparse si queda maltrecha).
Cuando retas al oponente…
• …el reto puede ser aceptado, en cuyo caso ambas miniaturas se desplazan al espacio vacío que hay entre las dos unidades y resuelven el duelo de inmediato.
• …el reto puede ser rechazado. En ese caso, el jugador que controla a tan cobarde individuo debe hacer de inmediato una prueba de coraje por la unidad de la que forma parte, de un modo similar a si el líder hubiera muerto.

Al iniciar un reto, la unidad ignora por completo cualquier otra acción que se hubiera visto obligada a ejecutar. Por ejemplo, una unidad de hombres de armas montados normalmente iniciaría una carga contra el enemigo, pero es posible mantenerla fijada en su posición realizando un reto antes, durante ese paso de la fase de activación. Esto también impide que la unidad pueda recibir órdenes específicas.

 

Ya hemos empezado la preventa de León rampante, el wargame de escaramuzas histórico medieval.

Por un ridículo precio de 14,95€, podréis disfrutar de un juego completo que os permitirá recrear todo tipo de escaramuzas en cualquier escenario europeo de la Baja Edad Media. El sistema es muy sencillo, ideal para nuevos jugadores o para jugadores jóvenes, pero a la vez mantiene un gran componente táctico que te obligará a pensar bien tu próxima activación. No hay miniaturas oficiales, cualquiera que tengas por casa son válidas.

Podéis echarle un ojo al juego en versión física aquí y en versión digital aquí.

Publicado el

Escaramuzas en mallas verdes

Bienvenido a León Rampante, un reglamento de miniaturas simple diseñado para representar escaramuzas, ya sean históricas o basadas en películas, de corte medieval en un periodo que va desde la conquista de los normandos hasta la Guerra de los Cien Años aproximadamente.

Este periodo es ideal para partidas de escaramuzas, con unas seis unidades por mesnada, al ser una época de anarquía, feudos y constantes incursiones. Aunque se produjeron auténticas batallas (a menudo las guerras acababan gracias al asedio o la diplomacia), también se lucharon innumerables encontronazos bélicos, pequeños pero muy feroces, por toda Europa y Oriente Medio. León Rampante también permite representar a todos esos valientes escoceses, alegres forajidos con mallas verdes, heroicos aventureros, miembros de mesas redondas y escaramuzas de fantasía al estilo de la década de 1970 (¡pero no lo digas en voz muy alta!). Llegados a este punto, tendré que reconocer que las películas y obras de ficción han tenido tanta influencia sobre mi como las obras históricas más sesudas.

Además del propio reglamento de batallas, León Rampante ofrece una diversa lista de escenarios y un sistema de bravuconerías que permite a los jugadores escoger sus propias condiciones de victoria. Esto significa que puedes concentrarte en jugar el escenario y disfrutar de la partida sin verte acosado por docenas de pesadas reglas. Hemos intentado que las reglas no influyan en la escala de las miniaturas. Aunque la mayoría de jugadores prefieren ejércitos de 28 o 20 mm, los ejércitos de 15 mm son más baratos (pero también lucen menos).

León Rampante es un juego de ambientación medieval y no pretende ser una demostración detallada y erudita de los intríngulis del combate en un siglo determinado; he tendido hacia la abstracción y simplificación para facilitar un estilo de juego rápido y directo, en vez de crear reglas que tengan en cuenta detalles menores como los distintos tipos de cabeza usadas por las flechas del periodo. Dicho eso, una buena táctica siempre prevalecerá y los distintos escenarios impiden que los jugadores inicien su propia carrera armamentística por ver quién pinta antes más caballeros pesados.

El reglamento recompensa al jugador que emplee sus unidades de la forma táctica más correcta: los caballeros son ideales cargando en línea recta hacia el enemigo, pero menos útiles a la hora de proteger una caravana; los lanceros son útiles para muchas cosas, pero no destacan en nada; y teme a los arqueros si los encuentras a distancia, pero serán carne de cañón si logras acercarte a ellos. La confusión y el caos existente en el campo de batalla probablemente impidan que puedas usar todas tus unidades en cada turno de juego, así que deberás empezar a sopesar tus prioridades durante la partida, incluso antes de comenzar a montar la mesa.

Retirar las miniaturas de la mesa no indica, de forma obligatoria, una muerte rápida y violenta (aunque podría serlo, si así lo quieres…): algunos guerreros huirán del campo de batalla, otros habrán quedado incapacitados por sus heridas y el restó habrán muerto. Este proceso, en realidad, refleja la moral de la unidad y su capacidad real para seguir luchando, más que otros aspectos: si una unidad está por encima o debajo del cincuenta por ciento de su capacidad efectiva es muy importante en el juego.

Mis objetivos de diseño a la hora de crear León Rampante te permitirán ver por qué cada aspecto funciona del modo en que lo hace:

  • Las partidas con caballeros deberían ser divertidas. El énfasis debe estar en que se trate de un juego con temática medieval, no una pesada simulación llena de detalles sobre el arte de la guerra medieval.
  • No utilizar dados, cartas u otro material inusual… pues eso dificulta su accesibilidad a los nuevos jugadores.
  • Mantener las reglas simples, directas y abstractas cuando sea posible: eso evita que los jugadores deban estar consultando el reglamento todo el rato.
  • Partidas rápidas y mínima necesidad de apuntar cosas, facilitando así jugar varias escaramuzas en una única sesión.
  • Obtener la sensación del periodo, ofreciendo distintos perfiles para las tropas; evitar reglas básicas complejas.
  • Piensa en el combate a pequeña escala: refleja escaramuzas y no enormes batallas campales.
  • Deja que sean los escenarios quienes impulsen el juego, usando condiciones de victoria interesantes para que la partida parezca una historia narrada. Otorga a cada jugador objetivos extras en cada escenario para que haya distintas formas de ganarlo.
  • Ofrece una lista de ejércitos adaptable: nada de largas listas de tropas inmutables.
  • Abraza los arquetipos medievales: los caballeros deberían ser obstinados, los lanceros osados, las tribus bárbaras feroces y la caballería ligera, ágil. Su representación puede ser abstracta, pero las unidades deben “parecer” lo que son.
  • Crear un juego de escaramuzas medievales que sirva como excusa para llevar miniaturas pintadas de la forma más llamativa posible a la mesa.

 

Texto de introducción de León rampante, por Daniel Mersey. (C) de Osprey Publishing, reproducido con fines promocionales.

¡No olvides apuntarte a nuestro boletín!